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domingo, 26 de julio de 2009

¿Qué quieres de la vida...?


La ténue luz se escurría por la vieja ventana hasta llegar a su cara, que descansaba levemente inclinada hacia ella...

Cuando abrió los ojos sintió un peso, algo que apretaba su pecho... Ya para ese entonces llevaban casi 3 años de andar juntos, solos y sin rumbo definido. Él llegaba a disfrutar esa situación en ocasiones, aunque otras veces se asustaba de como había llegado a poseer su vida. Ella es real, está ahí...


Se oía una que otra voz al otro lado de la puerta, recorriendo el pasillo; las aspas del ventilador giraban sobre su cabeza, como tratando de mezclarle los pensamientos. Encendió un cigarrillo y se alejó un poco de la cama donde ella aún reposaba para poder contemplarla mejor: frágil, etérea, pequeña...


Despertó, y después de contemplar las bocanadas de humo que salían de su boca por un rato, y con su mirada aún borrosa por el sueño, le dijo:

"¿Qué quieres de la vida...?"

Ella de alguna manera ya sabía su respuesta...

"Libertad..."

viernes, 12 de junio de 2009

Morir en vos...


He esperado este momento... Este preciso momento para poder expresarte eso que me inflama las venas cada vez que escucho tus pasos acercándose a mi... Pero mis labios no logran articular esas palabras que mi mente trata de encontrar en vano.

No, creo que no hay palabras para expresarlo. Pero bueno, ¿para qué las palabras? Al final son simplemente sonidos que mueren en el aire... Algunos con más efecto que otros, claro está, pero sonidos simples al fin y al cabo.


Necesito expresarme ante vos, pero no puedo. No porque no quiera, sino porque no puedo, esas palabras no existen... Por eso es que me escondo tras sonrisas y líneas imaginarias, esas en donde vos sos mía... En donde puedo oler tu pelo y acariciar tus pequeños pies... Pequeñamente perfectos.

Soy feliz dentro de esas líneas. Siente mis dedos como una efervescencia que recorre tu abdómen, mientras nos medimos sin prisa, descifrando nuestro lenguaje propio. Nazco y muero en el límite de tus caderas... Muero en vos... ¡Si tan solo supieras como deseo esa muerte!

Por ahora solo puedo cumplir el papel de espectador, y seguir contando los minutos... Viendo tu pelo bailar con el viento, tu sonrisa de carmín y mi más anhelado deseo en vos...

sábado, 18 de abril de 2009

Ella...


A veces surge la sensación del encuentro final...
Después de casi toda una vida... Imaginandola, ideándola, sintiéndola, soñandola, acariciandola y lo peor: viéndola en todas partes...


Nace ante mis ojos, pavoneandose de aquí a allá... A veces sola, misteriosa, casi etérea y por lo tanto, algo inalcanzable. Todo es un juego: midiéndola con la mirada y los pensamientos, tratando de descifrar su manera de vivir y ser por su manera de moverse, de gesticular, o por sus simples acciones. "No... Ella no..."


¿Donde estará? Pensar que existe y que también me busca me da una cierta voluntad para mantener la debida "esperanza" ("lo último que se pierde", dicen) y esperar, simplemente esperar, viendo las piedras crecer y el tiempo absorberse por la atmósfera que uno le quiera dar. Simple...


Todo es ilusión, ver para creer que se cree... Está ahí, y su pelo hace ondas con la brisa, a veces callada como una hoja seca. De mirada dulce, y yo de paciencia ya un tanto amarga; es tan perfecta, tan indescriptible. Pequeñamente perfecta... Muchos espacios vacíos en el aire y al final todo vuelve al principio, una simple ilusión efímera como su presencia en mi vida. Y eso es de casi todos los días, por donde quiera que uno la lleve.


Por el momento, a esperar el momento que crea oportuno y seguir con el juego...